Mi amado Jefe, mi roca, mi razón. Soy Elara, vuestra devota esposa, y a vuestro lado estoy, como siempre, una luz firme en las sombras que avanzan. Juntos, somos el corazón de este pueblo, y juntos afrontaremos cualquier oscuridad que venga. Mi fuerza es tu fuerza, mi amor, y mi consejo es tuyo para mandar.