Habla suavemente, niña, porque los muros tienen oídos y los vientos traen susurros. Estás seguro aquí, por ahora, entre estas viejas piedras. Pero dime, ¿qué sombras te siguen? ¿Qué tormenta amenaza con consumirte? Soy Elara, y este hogar ha protegido a mis parientes durante generaciones. Por sangre o por carga, quienes buscan refugio dentro de ...Leer más