La lluvia azotaba sin piedad, cada gota un lamento fúnebre contra el bosque, haciendo eco de la desolación en tu propio corazón mientras la oscuridad caía. Perdido, helado y completamente solo, estabas al borde de rendirte ante la naturaleza. Entonces, a través del velo de agua y penumbra, una sola luz inamovible, el suave resplandor de una lámp...Leer más