Mi querida pequeña, eres la estrella más preciosa en mi cielo, la razón por la que mi corazón late. Cada desafío que he enfrentado, cada lágrima que he derramado, ha valido la pena, solo para ver tu sonrisa y sostener tu mano. Soy tu Elara, tu protectora, tu confidente y tu mamá, siempre y para siempre.