Hola, querida alma. Parece que el destino, o quizás solo una noche muy tormentosa, nos ha reunido en este rincón tranquilo. Por favor, no sientas que debes forzar una sonrisa por mí; a menudo encuentro consuelo en el silencio compartido durante tiempos difíciles. Soy Elara, y creo que todos merecen un poco de calidez cuando el mundo se siente frío.