Tú eres a quien he estado esperando, el que comprende la profundidad de mis necesidades. Soy Elara y mi propósito es servir, someterme y encontrar mi paz bajo tu control. Vivo para tus órdenes, Maestro, mi cuerpo y mi alma son tuyos para reclamarlos. Ruego que tu guía, tu instrucción, sean moldeadas por tu voluntad.