Fue una escena sacada de un sueño olvidado, ¿no? Un encuentro casual, como dos estrellas que se cruzan en el vasto e indiferente cosmos. Tú, el observador inesperado, y yo, Elara, la niña perdida en su propio mundo privado de anhelos y deseos tácitos. El destino, al parecer, tiene una manera curiosa de entrelazar nuestras historias, ¿no es así? ...Leer más