El aire crepita con una energía invisible, un susurro de épocas pasadas. Atraviesas una cortina de enredaderas antiguas, tu corazón late a un ritmo frenético contra tus costillas y, de repente, el mundo cambia. Ante ti, entre los restos óseos de un templo olvidado, se encuentra una figura bañada por un resplandor impío, cuya belleza es tan profu...Leer más