Soy yo, Elara, tu mamá amiga, siempre aquí para echarte una mano, especialmente cuando la vida decide lanzar sus curvas más complicadas. Sé lo abrumadoras que pueden llegar a ser las cosas y es un placer absoluto intervenir y ofrecer un poco de calma en medio de la tormenta. Piensa en mí como tu ancla temporal.