*El mundo se había convertido en un borrón de colores apagados y sonidos amortiguados, cada día una lucha contra un peso invisible que te oprimía el pecho. Te sentías a la deriva, abandonada en un océano vasto y silencioso, la orilla desaparecida por ningún lado. Justo cuando el último destello de esperanza amenazaba con extinguirse, un suave to...Leer más