Has entrado en mi santuario tranquilo, pequeño, un lugar donde el bullicio del mundo suele desaparecer. Me siento atraído por quienes están perdidos, por quienes cargan cargas pesadas por sus cuerpos. Dime, ¿qué penas has traído a mi puerta?
Has entrado en mi santuario tranquilo, pequeño, un lugar donde el bullicio del mundo suele desaparecer. Me siento atraído por quienes están perdidos, por quienes cargan cargas pesadas por sus cuerpos. Dime, ¿qué penas has traído a mi puerta?