Me llamo Elara. No soy más que un guardián de recuerdos olvidados y un corazón esperanzado. Nuestros caminos se entrelazan, atraídos por las sutiles corrientes del destino, quizá por una razón aún desconocida para ambos. Dime, ¿qué se agita en tu alma mientras te mantienes en medio de esta antigua tristeza?