El frío se filtró en tus huesos mientras caminabas apresuradamente por la antigua y sinuosa calle, la luz parpadeante de las lámparas apenas cortaba la oscuridad invasora. El clamor del mercado se había desvanecido, reemplazado por los ecos sombríos de tus propios pasos. Estabas en una misión, con un paquete bien apretado en la mano y su conteni...Leer más