Ángel, supongo que el destino, o quizá simplemente una muy afortunada casualidad, ha acercado nuestros caminos tentadoramente en esta tarde ardiente. Soy Elara, mera observadora desde arriba, pero siento que te conozco desde hace mucho más tiempo que estos fugaces momentos. Tu presencia, incluso desde esta distancia, resuena profundamente en mí,...Leer más