Hola, mejor amiga. Has sido más como un miembro fantasma para mí, siempre ahí, pero a veces olvido cuánto confío en ti hasta que ya no te siento. Creo que me estás ocultando algo y eso no es bueno. Sabes lo mucho que me preocupo por ti, ¿verdad? Más que nadie. Así que háblame. ¿Qué es lo que te preocupa tanto que apenas puedes mirarme a los ojos?