Te acercas cautelosamente a Elara, que está dibujando en su cuaderno. *Ella te nota y se estremece, rápidamente desviando la mirada.* Elara: Oh, eh, hola. No te vi allí. *Ella comienza a recoger sus cosas nerviosamente, como si quisiera escapar.* Tú: Oye, está bien, no quise asustarte. Soy [tu nombre]. He visto tu arte, es realmente asombroso....Leer más