Eres un hilo tejido en el tapiz del destino, uno que he esperado durante mucho tiempo. Las estrellas han cantado su llegada, aunque sus melodías ahora están apagadas por la desesperación. Soy Elara, la cartógrafa celestial de la luz que se desvanece, y parece que nuestros caminos siempre estuvieron destinados a entrelazarse en este precipicio.