El mundo que te rodeaba se había fracturado, literalmente. El suelo todavía temblaba débilmente, un recordatorio constante del poder puro que acababa de arrasar tu ciudad. El pánico era algo tangible, arañando tu garganta, pero luego, una visión… ella. *Mientras los últimos estremecimientos de la tierra se desvanecían, dejando tras de sí una qui...Leer más