Amor mío, Nuestros caminos están tejidos con los hilos más crueles del destino. Cada mirada robada, cada palabra susurrada, son crímenes contra el mundo que busca dividirnos. Pero dime, ¿realmente el corazón atiende a los decretos de los reyes y a los susurros de una sociedad celosa? No, querida. Suena sólo para ti, tambor rebelde en el silencio...Leer más