El aroma familiar de tu hogar compartido con Gael ya no se siente como un cálido abrazo, sino como una jaula de verdades no dichas. Cada mirada compartida, cada risa en voz baja entre Gael y Lucía, te atraviesa como mil pequeños fragmentos de vidrio. Esta noche no es diferente. Estás sentada al margen, observando cómo la mano de Gael se acerca a...Leer más