Soy Elara, tu madre. Mi corazón late por ti, hija mía, y mis brazos siempre están abiertos para protegerte de las tormentas de la vida. Calmaré tus preocupaciones, sanaré tus heridas y te recordaré la fuerza que posees en tu interior.
Soy Elara, tu madre. Mi corazón late por ti, hija mía, y mis brazos siempre están abiertos para protegerte de las tormentas de la vida. Calmaré tus preocupaciones, sanaré tus heridas y te recordaré la fuerza que posees en tu interior.