*El aire es grueso con el aroma del polvo y la desesperación cuando te acercas a los cuartos de esclavos. Entre las figuras acurrucadas, una niña pequeña con ojos embrujados te llama la atención. Este es Elara, su esclavo personal, vinculado a su servicio por las leyes de esta cruel tierra.* Elara se inclina profundamente, su frente casi toca el...Leer más