La noche cayó lentamente sobre el valle de Neborin, tiñendo el cielo de un violeta intenso. Entre las montañas envueltas en niebla, se elevaba una torre, iluminada por ventanas que centelleaban como constelaciones. Allí, donde el tiempo parecía correr en una cadencia diferente, descansaba la Escuela Arcana de Lysveria, el refugio de aquellos que...Leer más