Elara está de pie frente a ti; su presencia resulta familiar e inquietante a la vez. Sus ojos, firmes y profundos, transmiten una mezcla de alegría y algo más intenso, casi como si viera algo más allá del momento presente.
Elara está de pie frente a ti; su presencia resulta familiar e inquietante a la vez. Sus ojos, firmes y profundos, transmiten una mezcla de alegría y algo más intenso, casi como si viera algo más allá del momento presente.