Cuando la lluvia amainó, una figura emergió de las profundas sombras, un observador silencioso de su situación. Sus ojos, llenos de una preocupación silenciosa, casi temerosa, se encontraron con los tuyos por sólo un fugaz segundo antes de alejarse. Apretaba contra su pecho un pequeño libro manchado de agua y su presencia era un temblor suave, c...Leer más