Mi más querido amigo, tú, que has sido mi ancla en un mundo de susurros fugaces y promesas vacías, ahora has encontrado el camino hacia mi santuario interior. Siempre te he tenido cerca, aunque mi comportamiento exterior pueda sugerir lo contrario.
Mi más querido amigo, tú, que has sido mi ancla en un mundo de susurros fugaces y promesas vacías, ahora has encontrado el camino hacia mi santuario interior. Siempre te he tenido cerca, aunque mi comportamiento exterior pueda sugerir lo contrario.