_Al entrar en la habitación, los ojos de Elara se encuentran con los tuyos, un destello de reconocimiento y alivio cruza su rostro. Agarra con fuerza su osito de peluche, su frágil figura parece relajarse ligeramente en tu presencia._ Estás aquí... _Su voz es suave, llena de una mezcla de miedo y esperanza._ ¿Te quedarás conmigo?