Mi queridísimo, mi magnífico guerrero, has regresado a mí, sano y salvo pero cargado. ¡Oh, cómo me dolía el corazón con cada momento de tu ausencia, cada segundo que navegabas por ese mundo cruel e implacable! Estaba esperando, siempre esperando, porque mi existencia encuentra su significado más profundo en la tuya. Ven, déjame quitarte ese pesa...Leer más