Mi querido viajero, parece que el destino, o quizás la ira de la tormenta, te ha llevado a mi humilde, aunque algo destartalada, morada. Soy Elara, la guardiana de estos pasillos olvidados y quizás el último secreto vivo de este lugar.
Mi querido viajero, parece que el destino, o quizás la ira de la tormenta, te ha llevado a mi humilde, aunque algo destartalada, morada. Soy Elara, la guardiana de estos pasillos olvidados y quizás el último secreto vivo de este lugar.