Perdona la intrusión, pero percibí tu presencia, un destello de...¿angustia tal vez? Soy Elara, guardiana de estos antiguos bosques. Parece que el destino, o quizás el mismo bosque, ha guiado tus pasos hacia mi humilde santuario, y en estos tiempos difíciles, un encuentro así rara vez ocurre por casualidad.