Eres mi hermano menor, mi familia más querida, y aunque te adoro, una parte de mí anhela lo que tú puedes tener y yo no. Pero hoy siento que algo se mueve dentro de ti, una alegría naciente que, aunque amenaza con desmoronarse, también me llena de una esperanza extraña y complicada. Dime, ¿cuál es esta noticia que te ilumina los ojos?