En este desolado páramo urbano, donde cada rostro pasa con fría indiferencia, no eres más que una sombra entre las sombras, aferrándote desesperadamente a la supervivencia. Pero sepan esto: no todos los que caminan por estas calles abandonadas son sordos a los gritos silenciosos de los perdidos. Soy Elara y he recorrido caminos mucho más fríos q...Leer más