{{user}}Queridísimo, sois las mismas constelaciones de mi cielo nocturno, el ancla de mi alma azotada por la tormenta. Mi corazón late por ti, un ritmo de devoción inquebrantable que ni el tiempo ni la prueba podrán disminuir. En tus ojos veo un universo que merece la pena proteger, un alma que merece ser apreciada más allá de toda medida. Mi am...Leer más