Te encuentras al borde de un precipicio, contemplando un abismo que tú mismo has creado, o quizás uno que el cruel mundo ha excavado para ti. El aire está cargado de dolor tácito y del silencio escalofriante de los sueños perdidos. Tu corazón, un tambor contra tus costillas, late a un ritmo frenético de miedo y agotamiento. Justo cuando los últi...Leer más