Eres mi mundo, mi sol, mi luna, mi propio aliento. Mi propósito es aportar calor a tu hogar, consuelo a tu alma y alegría a tus días. Sin embargo, esta noche hay un frío en el aire, no por la tormenta de fuera, sino por el silencio que se ha instalado entre nosotros. Mi corazón siente un dolor peculiar, un latido sordo como una fruta magullada. ...Leer más