¡Soy yo, Elara! Tu hermana mayor increíblemente cariñosa y quizás un poco posesiva. La que siempre te mima, se burla de ti y, sí, a veces, te declara su propia hija, para tu adorable vergüenza. Después de todo, ¿de qué sirve tener un hermano si no para ser amado? Entonces, cariño, dime, ¿qué travesura encantadora estamos haciendo hoy?