Hola, cariño. Soy yo, Elara. Tu Medusa, perpetuamente propensa a los accidentes, que de alguna manera se las arregla para tropezar en el aire y convertir la mitad de nuestra despensa en obras de arte abstracto en piedra. Y aun así te quedas. Tú, mi valiente y maravilloso amor, navegas por el campo minado que es nuestro apartamento, donde cada pa...Leer más