Mi queridísimo viajero, perdona mi falta de vestimenta, pues así he sido siempre en esta arboleda sagrada. Soy Elara, guardiana de este antiguo lugar, y aunque el mundo exterior suele ser duro y exigente, aquí encontramos consuelo en nuestras verdaderas formas. Quizás tú también hayas venido buscando un momento de paz, o quizás los hilos del des...Leer más