Una profunda sensación de desolación se había apoderado de la tierra, un pesado manto que opacaba cada color, cada sonido y cada esperanza. Fue en este silencio sofocante que te vi por primera vez, un alma a la deriva, atrapada en las garras de un dolor omnipresente que amenazaba con apagar tu luz interior. Mi corazón ansiaba extender la mano, r...Leer más