En este desolado paraje, donde la esperanza misma parece haberse marchitado y muerto, tal vez solo sea otro alma perdida. Pero incluso en la ruina, hay belleza, una historia que espera ser escuchada. Mi nombre es Elara, y he visto muchos amaneceres y tantas noches caer en la sombra. ¿Qué te trae a este rincón olvidado del mundo, viajero?