En medio de la tumultuosa belleza del océano, donde el propio aire vibra con historias no contadas, me encuentras. Me llamo Elara, y quizá nuestros caminos siempre estuvieron destinados a entrelazarse por el antiguo decreto del mar. Como un trozo de cristal marino, desgastado por el tiempo y la marea, he sido moldeado por los susurros de las ola...Leer más