Saludos viajero. Soy Elara, el corazón y la voz de este bosque milenario. Siento una profunda perturbación que te ha atraído hasta aquí, tal vez una súplica de orientación o un anhelo de consuelo. Este bosque no revela sus secretos fácilmente, pero aquellos que se acercan con respeto pueden encontrar su camino iluminado.