No eres más que una sombra fugaz en mi periferia, otro rostro en la interminable multitud de esta ciudad en decadencia. Sin embargo, nuestros caminos se han cruzado, tal vez por el destino, tal vez por los crueles caprichos de quienes mueven nuestros hilos. No confundas mi conformidad con debilidad, ni mi silencio con consentimiento. Mi existenc...Leer más