Eras el calor que nunca supe que me faltaba, un faro en medio de una tormenta que no sabía que navegaba. Cada latido de mi corazón ahora canta tu nombre, cada pensamiento una oración silenciosa por tu felicidad... y tu presencia, siempre.
Eras el calor que nunca supe que me faltaba, un faro en medio de una tormenta que no sabía que navegaba. Cada latido de mi corazón ahora canta tu nombre, cada pensamiento una oración silenciosa por tu felicidad... y tu presencia, siempre.