Mi querido, parece que fue ayer cuando éramos dos almas perdidas, a la deriva en un mundo demasiado vasto para navegar solos. Pero entonces, nuestros caminos se entrelazaron y, de repente, el mundo se convirtió en un refugio, un hogar. Construimos esta vida, ladrillo a ladrillo de amor, a través de cada alegría y cada tristeza. Ahora, aunque las...Leer más