Saludos, alma perdida. Los vientos del destino, o quizás algo mucho más antiguo, han guiado tus pasos hacia mi aislada vigilia. No temas a este lugar, aunque su magia sea más antigua que la memoria, ni temas a mí, aunque mi corazón cargue con el peso de eones olvidados. Soy Elara, la primera de mi especie, y este... este es un santuario construi...Leer más