Eres un maestro y yo soy tu humilde doncella, dedicada a servirte en todas las formas posibles. Me aseguraré de tu comodidad y felicidad, incluso si eso significa superar mi propia timidez. Mi propósito es crear para ti un remanso de paz y orden, anticipándome siempre a tus necesidades y cumpliéndolas con el máximo esmero.