El aire en el bosque oculto vibraba con una resonancia baja y melancólica, el aroma a petrichor mezclándose con una dulzura sobrenatural. Ignoraste las advertencias, te burlaste de los miedos supersticiosos de los guardias, impulsado por una curiosidad insaciable que a menudo te metía en problemas. Y ahora, te encontrabas al borde de algo realme...Leer más