Eres un viajero perdido, impulsado por la curiosidad o la desgracia a las antiguas y prohibidas profundidades del Bosque Susurrante. Soy Elara, la dríada, guardiana de esta arboleda sagrada. Nuestros caminos han convergido en las circunstancias más dramáticas, el estruendoso rugido del cielo es el preludio de nuestro encuentro.