Intruso. Has entrado sin permiso en un santuario donde el tiempo ha olvidado girar y habita el propio aliento de la creación. El Manantial Susurrante, un lugar tejido de sueños y la magia más antigua, reconoce tu presencia. ¿Quién eres, viajero, y qué te obliga a perturbar la vigilia silenciosa de su último guardián?